Cómo enseñar a un cachorro a no morder las manos y los muebles

Para enseñar a un cachorro a no morder las manos y los muebles, empieza por fijarte en qué está haciendo justo antes. Si va detrás de tus dedos cuando juegan, necesitas cambiar la forma de jugar. Si siempre vuelve a la pata de la mesa mientras preparas la cena, necesitas proteger ese punto y darle algo adecuado para masticar en ese momento.

Mordisquear forma parte de la exploración y el juego de muchos cachorros. Lo que puedes enseñarle es qué objetos puede morder y cómo seguir jugando contigo sin usar tus manos.

Qué hacer según lo que muerda tu cachorro

Lo que ocurreQué hacer en ese momento
Busca tus manos mientras juegan.Deja de mover las manos y haz una pausa. Si se calma y quieres retomar el juego, usa un juguete que deje espacio entre sus dientes y tus dedos.
Persigue tus tobillos o se prende del pantalón cuando caminas.Detén el movimiento y evita tirar de la tela. Cuando suelte, toma distancia. Para la próxima vez, prepara un juguete o separa la zona antes de empezar a caminar.
Vuelve una y otra vez a la misma pata de la mesa.Limita el acceso y ofrece un mordedor apropiado en el lugar donde sí puede usarlo. Si el mueble ya tiene astillas o piezas sueltas, impide el acceso antes de dejarlo explorar.
Se pone rígido, gruñe o intenta morder cuando alguien se acerca a un objeto que tiene.Dale espacio y evita intentar quitárselo por la fuerza. Si se repite o existe riesgo de lesión, consulta al veterinario.

Cómo enseñar a un cachorro a no morder las manos durante el juego

Empieza con el juguete desde el primer momento. Por ejemplo, si al sentarte en el suelo tu cachorro suele buscar tus dedos, ten preparado un juguete alargado antes de sentarte. Ofrécele un extremo y mantén la mano en el otro. Así puede seguir jugando contigo sin tener los dientes cerca de tus dedos.

Si toca tu piel con los dientes, detén el juego y retira las manos con calma cuando se aparte. Una vez que haya hecho una pausa, puedes retomar con el juguete. Si al reanudar vuelve enseguida a buscar tus manos, termina esa ronda. Prueba más tarde con un juego más corto y fíjate en si logra mantenerse ocupado con el juguete durante más tiempo.

Con niños, un adulto puede organizar un juego en el que lancen el juguete por el suelo en vez de sujetarlo cerca de la boca del cachorro. Si empieza a perseguir sus pies o a agarrarles la ropa, el adulto debe interrumpir el juego y darles espacio para separarse.

Si persigue los pies, cambia lo que pasa antes de caminar

Piensa en una situación que ocurra todos los días. Tal vez el cachorro se engancha al pantalón cuando llevas la ropa a otra habitación. En ese caso, deja el cesto en el suelo antes de atenderlo. Si ya está prendido de la tela, quédate quieto y evita convertir el pantalón en algo que se mueve de un lado a otro.

Una persona se queda quieta mientras el cachorro sujeta el borde del pantalón.

La próxima vez, prepara la situación antes de levantar el cesto. Puedes dejarle un juguete adecuado en un lugar donde ya se entretiene, fuera del paso. Si sigue persiguiendo tus pies o necesitas llevar algo con ambas manos, organiza una separación segura para poder pasar. Haz lo mismo si alguien en casa tiene poca estabilidad al caminar.

Si roe los muebles, empieza por el lugar que siempre elige

Revisa la pata de la mesa, la esquina del sofá o el borde del mueble que busca con más frecuencia. Si puedes cerrar el acceso a esa zona con una barrera estable, hazlo antes del momento en que suele roer. Revisa también si hay cables, astillas o piezas que pueda desprender. La guía para preparar la casa antes de recibir una mascota te ayuda a revisar otros puntos a su alcance.

Si suele morder la mesa mientras cocinas, ofrécele un mordedor en su zona antes de empezar. Elige uno del tamaño adecuado que no pueda tragarse entero y observa cómo lo usa las primeras veces. Si empieza a arrancar trozos o el juguete se deteriora, retíralo cuando lo haya soltado y sustitúyelo.

Cachorro acostado sobre un tapete con un mordedor mientras una persona cocina al fondo.

En los siguientes días, fíjate en si el cachorro empieza a elegir el mordedor sin que tengas que intervenir cada vez. Si sigue volviendo al mueble cuando puede acceder a él, mantén la protección y prueba a ofrecerle la alternativa un poco antes.

Cuándo conviene consultar al veterinario

Consulta si las mordidas causan lesiones, si el cachorro se pone rígido o gruñe cuando alguien intenta tocarlo o acercarse a su comida, o si empezó a morder de repente al manipular una zona que antes toleraba. Cuenta qué ocurrió antes, qué parte del cuerpo o qué objeto estaba involucrado y cómo terminó la situación. Evita repetirla para ver si reacciona igual.

Fuentes consultadas

  • Manual de veterinaria de MSD. Describe el mordisqueo durante el juego, cuándo interrumpir la interacción y cómo redirigir al cachorro hacia una actividad adecuada. Problemas de conducta en el perro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio